LA Sala Segunda del Tribunal Supremo ha despejado los temores de las víctimas y de la inmensa mayoría de la sociedad al declarar que la normativa europea de 2008 sobre reconocimiento de condenas penales no permite la excarcelación de presos etarras. El Alto Tribunal tenía la responsabilidad de recuperar la seguridad jurídica y la cordura institucional perdida...
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