Con el precio del petróleo a la baja, el régimen chavista se ve obligado a improvisar para distraer a sus fieles con enemigos y batallas de leyenda. Ayer le tocó a Aznar, al que Maduro llamó «asesino». No sorprenden ya las provocaciones del tirano venezolano, a quien el Gobierno español puso de inmediato en su sitio con un contundente comunicado, justa respuesta...
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