Desde que mandó construir un palacio que es la envidia de Oriente y Occidente, Erdogan se ha puesto en modo fábula y no hay quién lo detenga. Sin miedo al qué dirán, el presidente turco se acomoda en su mansión otomana y, hecho un sultán, se pone a escribir una versión actualizada de los cuentos de las mil y una noches. En uno de ellos, Colón llega a una América...
Suscribete para leer la noticia completa:

