LA visita del Papa a Corea del Sur tiene un alcance histórico puesto que se trata de su primera presencia en el continente asiático, que desde hace veinticinco años no había visitado ningún Pontífice. Una vez más, Francisco ha roto moldes al acercarse con sencillez y naturalidad a las tradiciones de un país que cuenta con varios millones de cristianos (el segundo...
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