La guerra que, sin cuartel, libran en Libia las milicias rivales que se repartieron el botín del régimen de Gadafi es la última y cruenta expresión del fracaso de aquella «primavera árabe» que desde finales de 2010 sacudió a los países árabes. Saludada con optimismo y exceso de confianza por Occidente, aquella cadena de revueltas ha terminado por transformar...
Suscribete para leer la noticia completa:

