A tenor de los éxitos cosechados en los últimos meses, la declaración del golfista español parece una verdad incuestionable. Cuarto en el Masters de Augusta, Jiménez parece haber cumplido el viejo sueño de disfrutar compitiendo, una forma de vida que se traduce no solo en triunfos, sino en una manera de ser –purito incluido– diametralmente opuesta al envaramiento...
Suscribete para leer la noticia completa:

