EL Gobierno vasco, presidido por Íñigo Ukullu, se ha dejado de sutilezas a la hora de subirse al carro de la legitimación retrospectiva de ETA para que la banda terrorista pueda recordar su terrorismo como la respuesta a la agresión del Estado. Para este perverso fin, Urkullu ha encargado al inefable Jonan Fernández, secretario general de Paz y Convivencia –para...
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