Se hace rara la flema con la que Méndez asume que la rama andaluza de su sindicato esté enfangada hasta el cuello en el escándalo de los ERE por el desvío de fondos usados para pagar fiestas, felicitaciones y pancartas. Es ahora cuando a sus afiliados les gustaría escuchar ese encendido discurso con el que, en mítines y manifestaciones, clamaba a garganta abierta...
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