Hay quien dice que en las malas rachas es donde se forja el carácter. El canterano guardameta del Real Madrid ya era un icono para el madridismo por su temple y su espíritu de superación. Pero la travesía por el desierto que ha tenido que experimentar en el último año, con lesiones y suplencias humillantes, ha convertido el hierro en acero. Lo que no te destruye...
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