La peregrina idea del líder socialista, que pretendía reutilizar los fondos europeos destinados a sanear la banca española a fomentar el mercado laboral, sigue cosechando respuestas negativas, alguna tan tajante como la de Joaquín Almunia. La lógica y la mecánica financiera desautorizan el plan de Rubalcaba, que ha vuelto a dar muestras de su talla de estadista...
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