A la máxima loyoliana de que «en tiempo de tormentas no son buenas las mudanzas» habría que añadir «ni palabras innecesarias». Cuando lo más difícil estaba hecho en Chipre y las bolsas recibían con optimismo el acuerdo para su rescate, unas declaraciones suyas a «Reuters» y «Financial Times» han desatado un pánico absurdo en los mercados, que llegaban a la conclusión...
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