EL encuentro de ayer entre el Papa Francisco y su antecesor, Benedicto XVI, tiene un significado histórico porque es la primera vez que están juntos un Pontífice en ejercicio y otro emérito desde hace seiscientos años. El almuerzo, la oración en común y el abrazo fraternal son fiel reflejo de la continuidad institucional. Más de veinte siglos de historia permiten...
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