Hay dagas florentinas que no llevan tanta maldad en su filo como la comprensión expresada por el líder de los socialistas madrileños para con su secretario general. Bajo ese ponzoñoso formato de «no seré yo el que diga...», Tomás Gómez no dejó duda alguna con su certera estocada a Alfredo Pérez Rubalcaba, al que la rebelión del recién elegido alcalde de Ponferrada,...

