EL sacrificio de los ciudadanos y la presión política derivada de las soluciones diseñadas para salir de la crisis están llegando a un límite insoportable, y, sin embargo, todavía es difícil vislumbrar un horizonte tranquilizador. España, como ha demostrado con su batalla contra el déficit, ha seguido a rajatabla las recomendaciones de la ortodoxia europea, pero...

