LA selección española de balonmano consiguió ayer un brillante triunfo sobre Dinamarca y se proclamó por segunda vez campeona del mundo. Hay que celebrar como se merecen los éxitos de nuestros deportistas, motivo de alegría para millones de españoles y buena prueba de que el trabajo bien hecho se traduce en resultados positivos. Los gritos de «¡España, España!»...

