El secreto de un buen cóctel, asegura quien los prepara, es que no existe. El único guion es el gusto de quien lo toma y el perfecto equilibrio entre los elementos que lo conforman, como el caso del «3some», una creación a base de shotka, limón exprimido, tónica, peppermint y hielo. La innovadora combinación, así como la fórmula, es una analogía del espíritu...
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