La lluvia de árboles que el domingo dejó seis heridos en Madrid, precipitada en gran medida por la fuerte tormenta, además de los tres afectados por la caída de una rama en una terraza de Juan Bravo el sábado, no es sino una nueva evidencia de la errónea planificación arbórea que, desde hace más de cuarenta años, arrastra la capital: exceso de ejemplares, mala...
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