En Lavapiés hay varios problemas enquistados que el gobierno de Ana Botella dejó sin resolver y que desafían la gestión de Manuela Carmena: el menudeo de drogas, las «okupaciones» de pisos para traficar con estupefacientes, la suciedad y una plaga de chinches que crece. La heroína se duerme ya incluso hasta en la calle, con colchones arrastrados de la basura....
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