Yolanda y su familia nunca olvidarán la escena que presenciaron al llegar a la zona de Urgencias del Doce de Octubre. Por la rampa que da acceso al aparcamiento bajaba un hombre envuelto en llamas. Era un paciente de la unidad de Psiquiatría del centro, según fuentes de Emergencias. «Era una auténtica bola de fuego. Una antorcha humana», recuerda en conversación...
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