Pocas caras conocidas se dejaron ver ayer por el palco VIP de la Cabalgata de Reyes ubicado frente a la majestuosa sede del Ayuntamiento. A diferencia de otros años, había que mirar y remirar para ver quiénes eran. Probablemente algunos cedieron su asiento a familiares y amigos. Quien no pasó desapercibido fue Jaime Mayor Oreja, convertido ayer en un abuelo cariñoso...
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