Cuatro años defraudando a la Hacienda pública, falsificando documentos, usurpando identidades, apropiándose de lo que no era suyo y blanqueando capitales.
Ese era el modo de proceder de una empresa dedicada a la creación de software, domiciliada en la avenida de Burgos, que, en lugar de destinar las ayudas que le concedían a proyecto de I+D, se embolsaba el dinero:...
Suscribete para leer la noticia completa:

