Hay, por estas fechas, una visita memorable en Madrid, que es el mercado navideño de la Plaza Mayor, con sus pastores de miniatura, con sus musgos de pliego, con sus abetos de esqueleto vivo. Los abetos hacen coro de bosque, en una esquina prieta, a ver quién se los va llevando, para plantarlos en casa. Los pastores son los pastorcillos limpios y más bien simplones...
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