Ana Botella se va con «buen sabor de boca» y la sensación de dejar los deberes hechos. Por eso, su último presupuesto, el de 2015, reduce la carga financiera, incrementa los fondos para inversiones y el gasto social y reducirá la deuda hasta los niveles de 2007. «Nadie tendrá que cuadrar cuentas, porque ya las hemos cuadrado nosotros». La «disciplina, la contención...
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