Con su uniforme de polo azul celeste y banda amarilla pasean por la ciudad para hacer que se cumpla la ordenanza de Movilidad. A veces, son despreciados. Nadie valora la función de los controladores de los parquímetros, y lo saben. Pero no es la peor parte de este trabajo mileurista. Los insultos no les faltan a diario, relatan, y, para algunos de ellos, tampoco...
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