cinco y media de la madrugada. Los hermanos Rashid, de 50 años, y Ajdef, de 38, se desperezan en la habitación que comparten en un piso de Villaverde Alto. Toman el Cercanías hasta Nuevos Ministerios y, de allí, el suburbano hacia la Ciudad Universitaria. El paseo hasta las inmediaciones del Instituto Anatómico Forense de Madrid lo hacen a pie. A las seis y media...
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