Era el mensaje escrito más repetido ayer en la pantalla de los nuevos parquímetros: «Un momento, por favor». Llegaron a ser miles de momentos en toda la capital. Y otros tantos de paciencia. Algunos usuarios se lo tomaron con filosofía; otros no tanto porque, al volver, tenían una denuncia en su parabrisas. Hubo escasa piedad. Treinta euros de multa. En algunos...
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