Es complicado, muy complicado, por no decir imposible, ver la capital vacía de punta a punta. Pero la trepidante final de ayer de la Champions entre el Real Madrid y el Atlético consiguió pararle el pulso a lo cotidiano de los casi tres millones y medio de sus habitantes. De norte a sur, de este a oeste, el tráfico fue el mejor termómetro desde las siete y media...
Suscribete para leer la noticia completa:

