Si hay algo que no se prepara de un día para otro, es una boda. Y fueron dos las que, al menos, se dejaron ver por pleno centro de Madrid durante el partidazo de ayer. Por cierto, en ambas ocasiones, las novias iban de blanco. Cómo no. Dos de los recién casados se plantaron en el esquinazo de Alcalá con Gran Vía, uno de los más hermosos de España, para hacerse...
Suscribete para leer la noticia completa:

