Ni el sol implacable ni las horas de espera para entrar a Expomanga 2014 lograron achicharrar ayer la ilusión de miles de aficionados del cómic japonés. A algunos, cantar la banda sonora de la mítica serie Oliver y Benji les servía para aliviar el sofoco y la demora en el exterior del Palacio de Cristal de la Casa de Campo. Mientras, otros tantos afortunados,...
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