El tañido de las campanas regresó ayer al barrio de Salamanca para llamar a los feligreses a su nueva basílica, la centenaria parroquia de la Concepción de Nuestra Señora. Banderas azul purísima en los balcones de Goya, el bullicio en sus aceras y las puertas de la iglesia abiertas de par en par... Todo estaba preparado para festejar su primer siglo de existencia...
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