Como si le tuviera miedo al sol de mayo que imperaba ayer sobre la ciudad, Madrid se levantó tarde y se quedó en casa. Bueno, realmente, ese «otro» Madrid que no se puso al volante después de la semifinal de la Champions del miércoles pasado y sufrió los atascazos de hasta cuatro horas, camino de la playa.
Quienes (los menos) tenían que trabajar ayer no pudieron...
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