Con aquel acto elevamos a la categoría de excepcional la condición de hombre normal que él se atribuía
«Me habéis devuelto la vida». Fue la primera frase que me dirigió Adolfo Suárez cuando al acabar mi «laudatio» de investidura de Doctor Honoris Causa bajé del púlpito de oradores del Paraninfo de San Bernardo y me fundí con él en un abrazo. Me habéis devuelto...
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