La sonrisa de Luna ante la cámara es el mejor síntoma de que todo ha salido bien. A sus escasos diez meses de vida, esta niña valenciana que nació con un problema intestinal que le obligaba a alimentarse a través de una máquina, ha conseguido ser trasplantada con éxito de siete órganos en el Hospital de la Paz. La pequeña, que se ha aferrado a la vida con la...
Suscribete para leer la noticia completa:

