Las dos salen de perfil. Una mira hacia el cielo, mientras que la otra tiene los ojos cerrados. Ambas están rodeadas de inscripciones que todavía nadie ha podido descifrar. Se calcula que se pintaron hace cinco siglos, pero hasta hace unas pocas semanas habían permanecido ocultas. Los técnicos ya las han bautizado como las «caras de Torrelaguna». Un par de dibujos...
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