Eran las nueve y media de la mañana cuando sonaba el teléfono móvil del portavoz del grupo popular en la Asamblea de Madrid. Al otro lado de la línea estaba Francisco Granados. «Íñigo, soy Paco, te llamo para comunicarte que el viernes presentaré mi dimisión como diputado regional y que hoy (por ayer) ya no asistiré al pleno». Nada más colgar el teléfono, Henríquez...
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