Nada imaginaban los vecinos de la zona del Carralero, en Majadahonda, que aquel joven de poco pelo, rapado y cara de no haber roto un plato era uno de los criminales más sanguinarios y buscados de los últimos tiempos. Allí, en su casa de clase media-alta, en la que no faltaba un detalle y ataviado con ropa de marca, fue sorprendido el 16 de enero Juan Alejandro...
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