La magia y la fantasía de los Reyes de Oriente se presentaron ayer en la capital acompañadas por un termómetro que no marcó por encima de los tres grados desde que cayó el sol. La amenaza de lluvia se cumplió a las seis de la tarde, puntual para recibir a los tres Magos. Comenzaron a caer unas débiles gotas de agua, presentes durante las dos horas y media de...
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