Los escasos cebolleros –como se conoce a los habitantes de Moralzarzal– que ayer se atrevieron a salir a la calle no daban crédito. Su pueblo había sufrido una metamorfosis el 1 de enero. «Es normal que haya una macrofiesta en Madrid para celebrar el Año Nuevo, pero no que se tome un pueblo para ello», expresaba un joven por la tarde cuando paseaba a su perro....
Suscribete para leer la noticia completa:

