Madrid deja de funcionar con normalidad desde que comienza la madrugada del 31. Las «preuvas» de la noche y el mediodía alteran la circulación del transporte público y hacen redoblar los esfuerzos de los servicios de seguridad, Samur-Protección Civil y limpieza, al igual que las campanadas y los distintos cotillones. Durante la tarde, distintas calles de la capital...
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