¿Cómo es posible que un enviado de Dios esté a gusto rodeado de miseria y de miserables?
Seguro que Zaqueo no gozaba de buena fama entre sus vecinos, pues era ni más ni menos que recaudador de impuestos, el que se ocupaba de quitar el dinero al Pueblo elegido para entregárselo a los romanos. Pero a Jesús eso no le importa demasiado, pues es muy consciente que...
Suscribete para leer la noticia completa:

