Todavía quedan en Madrid ciudadanos que pasean con nostalgia de su propia ciudad. No añoran tiempos pasados sino imágenes genuinas de la capital de su infancia. En una esquina. Desde un mirador. A través de la ventana. Recuerdan arquitecturas singulares, edificios únicos e inimitables que estuvieron y que ya no están. Unos víctimas del abandono, otros de la feroz...
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