Lo primero que ven los turistas es un caos que recuerda a aquel Madrid de Gallardón
Uno empieza a creer que en la sucesión de interminables parches de Avenida de América más que un coordinador de obras lo que hace falta es un director de orquesta. Es difícil entender que nunca terminen de arreglar aquello y lo que un día es un cambio de carriles al día siguiente...
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