Pese a las innegables fortalezas que Madrid tiene en su haber, el efecto devastador de la crisis se ha sumado a otros problemas, típicos de las grandes urbes. Esa conjunción se deja sentir en diversos aspectos de la vida cotidiana, que van desde los innumerables baches al abandono de algunas zonas céntricas; desde los miles de grafitis al «botellón»; desde las...
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