En la última de Alex de la Iglesia los personajes del Madrid oscuro se citan en un atraco. Los fantasmas de la ciudad se rebelan a punta de pistola: la cabra de espumillón de la plaza Mayor, el Jesucristo dorado de Chueca, el mimo de la plaza de España o el señor sin cabeza de la Puerta del Sol escriben, sin saberlo, el correlato de una verdad a medias con vocación...
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