Cuando anoche acabó el concierto de Mark Knopfler en la Plaza de Toros de Las Ventas, había dos bandos diferenciados en el público. Por un lado, los que disfrutaron como enanos del detallista «fingerpicking» del escocés, y por otro, los que, ilusos ellos, esperaban una velada de grandes éxitos de Dire Straits. De su vieja banda sonaron pocos, muy pocos hits,...
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