A Alberto Elzaburu (Madrid, 1927) no le tiembla el pulso. A sus 85 años tiende la mano enérgicamente a quienes llegan hasta su despacho en la capital. No piensa retirarse. Es pura energía y ganas de trabajar, aunque insiste en que lo «suyo» —es una autoridad mundial en patentes y marcas— es mera «vocación». Desde que se licenció en Derecho, a los 20 años, no...
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