Debieron pensar que su actividad iba a ser incolora, inodora e insípida pero la avaricia rompe la cañería y el chapoteo les delató
No solo de cobre vive el hombre, también de robar metros cúbicos de agua al Canal de Isabel II, por lo que parece un negocio próspero que exigía escasos conocimientos técnicos puesto que con una tubería y muy poca vergüenza se arrimaban...
Suscribete para leer la noticia completa:

