Julio Díaz Prieto, de 65 años, no olvidará fácilmente lo que le ocurrió el sábado. Regenta un establecimiento comercial y él, ese día, como cualquier otro, estaba al frente de su negocio: una joyería-relojería enclavada en el distrito de Chamartín.
Su rutina se interrumpió cuando una banda de atracadores encapuchados, violentos, y que portaban armas de fuego,...
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