«¡Ahí, ahí. Tranquilitos. Y a disfrutar, que os lo habéis ganado!», les gritaba anoche Curro Lara, el capataz, a los 35 costaleros que portaban al Padre Jesús de la Salud. La «levantá» de Los Gitanos fue gloriosa. Comenzaba así una de las procesiones de mayor culto en la Semana Santa madrileña. Vítores, música, olor a incienso y aplausos al Cristo nada más franquear...
Suscribete para leer la noticia completa:

