El debate político entre líderes europeos recuerda por momentos un diálogo de sordos. Los países de Centroeuropa no quieren aceptar las nuevas oleadas de inmigrantes e invocan «sólidos argumentos morales»; la estabilidad de sus sociedades peligra, dicen, con las avalanchas de seres humanos que llegan desesperados a sus fronteras. Los grandes de la Europa occidental...
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